
Este proyecto nace de una preexistencia. Una vivienda mínima de piedra con cubierta de pizarra. El volumen original muestra una rotundidad y una monocromía que se mantiene íntegra en la propuesta. Por una parte, este volumen se restaura completamente, manteniendo completamente su esencia, y por otra parte, la ampliación mantiene la idea de volumen único y se acerca, sin tocar, respetando la vivienda original.

La ampliación se trata como un volumen bajo, a dos aguas, de color pizarra. Cuenta con fachada trasventilada de madera quemada y carpinterías de aluminio en color gris antracita, lo que lo convierte en un volumen monocromático que juega con el volumen preexistente. El punto de conexión entre los dos volúmenes baja todavía más la escala, siendo un punto en el que además se crea un patio que permite contemplar el volumen original desde la ampliación.




Autores: Luis M. Santalla y Juan M. Salgado
Colaboradores: María González, Isa Meizoso, Roberto Piñón
Estado: en ejecución